¿Y tú supiste? ¡Se armó el bochinche en Cuba por culpa de los yanquis!
Legisladores de EE.UU. vieron de cerca cómo las sanciones afectan la salud y el transporte en Cuba. Dicen que el problema es el bloqueo, no lo de adentro.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas. Unos legisladores de Estados Unidos se dieron un saltico por Cuba, como cinco días, ¡y salieron impresionados! Vieron cómo el famoso bloqueo, que si las sanciones que pone el Tío Sam, está metiendo candela en la isla. Hablan de que hasta la salud y el transporte están sufriendo por culpa de esas restricciones.
Lo vieron con sus propios ojos, dicen, en hospitales y hasta con los equipos médicos que no llegan como deben.
Dónde y cuándo
Esto fue en una visita de cinco días que hicieron varios legisladores gringos a Cuba. Anduvieron por La Habana, recorriendo hospitales como el Eusebio Hernández Pérez. Ahí se encontraron con apagones eléctricos, que si no hay piezas pa' los equipos, que si falta combustible. ¡Un relajo que hasta a los recién nacidos en incubadora afecta!
El calor, el ruido de la ciudad, la desesperación en la cara de la gente... todo eso se siente, parece.
Por qué importa
Bueno, esto importa porque, según lo que vieron los visitantes, las sanciones de Estados Unidos están cortando el rollo para que lleguen cosas básicas. No solo medicinas y equipos, sino hasta el combustible pa' que no se vaya la luz, cosa que también afecta el transporte y, claro, a todos los hospitales.
La gente allá habla de que la cosa se pone fea cuando no hay servicios básicos, y si encima no llega lo que se necesita, pues peor.
Qué dicen las partes
Los legisladores que fueron dicen que hablaron con todo el mundo: doctores, enfermeras, curas, empresarios, gente de la calle. Y por lo que cuentan, muchos están con el Jesús en la boca por cómo está la economía y por el peso de las sanciones. Unos creen que es una estrategia pa' apretar, otros dicen que habría que aflojar un poco la tuerca.
Por el lado del gobierno cubano, no se detallan las conclusiones exactas de las conversaciones, pero se menciona que hablaron de derechos humanos. Lo que sí queda claro es que hay dos bandos en esa política gringa: los que quieren presionar y los que quieren ver si se puede mejorar la cosa.
Qué viene ahora
Pues mira, el artículo deja la puerta abierta a que quizás se pueda mejorar la cosa en un futuro. Se habla de que si las relaciones se ponen un poquito mejor, a lo mejor se puede hacer más negocio, cultivar más o hasta que vengan más turistas. Pero por ahora, lo que queda en el aire es seguir viendo cómo se mueven las fichas en ese tablero político.
La cosa está tensa, y habrá que estar pendientes a qué pasa después de esta visita y qué se decide por allá por Washington y acá por La Habana.