¿Casas de cartón aguantarán el bombazo? Prueban viviendas prefabricadas contra vientos de 150 mph en Florida

Investigadores en Florida ponen a prueba casas prefabricadas con vientos de hasta 150 mph para mejorar su seguridad ante huracanes, ante códigos de construcción obsoletos.

¡Oye esto pa' que veas!

En la Florida, se están dando unos jolgorios raros en un laboratorio. Parece cosa de película, pero no. Científicos de la Universidad Internacional de la Florida y otros tigres están metiéndole viento a casas prefabricadas. ¡Pero no cualquier viento, no! Vientos que te quitan el hipo, de hasta 150 millas por hora, ¡como un huracán de categoría 5! Todo esto pa' ver si aguantan el chaparrón de verdad y si la gente que vive en ellas puede dormir tranquila cuando el cielo se pone bravo.

Donde la cosa se pone fea

Este circo se está montando en un sitio que le dicen el "Muro de Viento", que es como el coliseo para probar estas casas. La casita que están empujando con el vendaval está montada con el estándar más pesado que hay en Miami-Dade, que se supone que aguanta vientos de hasta 110 millas por hora. Pero, ¡ojo!, que los mismos expertos andan con el Jesús en la boca, porque ya en pruebas más light han visto que estas casas se pueden poner feas antes de tiempo.

¿Y por qué tanto drama?

Bueno, el asunto es que estas casitas prefabricadas, que son más del ocho por ciento de las casas del país, son las primeras a las que les dicen "¡arrepiéntanse!" cuando viene el temporal. El problema gordo es que las siguen construyendo con unas reglas federales del Departamento de Vivienda (HUD) que tienen más años que el sol, ¡y no las han tocado en más de 30 años! Mientras la ciencia avanza a toda máquina, estas casas siguen con un código de hace tres décadas, ¡un disparate!

Unos dicen esto, otros aquello...

Los científicos empezaron con vientos de 110 mph, subieron a 130 y llegaron a 150 mph para ver hasta dónde aguantan. Quieren saber cómo se les puede poner mejor las bases, cómo amarrarlas pa' que no salgan volando y cómo reducir el golpe cuando el ciclón aprieta. El gobierno, pues, pone las reglas viejas. La gente, pues, vive en esas casas y se preocupa. Y los investigadores, pues, están sudando la gota gorda pa' que esto mejore.

¿Y ahora qué?

Lo que se espera es que con estos experimentos se metan cambios en los códigos de construcción. Si logran que estas casas sean más fuertes, pues menos gente pasará trabajo cuando venga la temporada de huracanes, que encima cada vez viene más fuerte. Hay que ver qué sale de todo este lío pa' que la gente pueda estar más segura en su hogar.

Más noticias