¿Terroristas o perseguidos? Cuba juzga en ausencia a opositores exiliados
Cuba juzga en ausencia a dos opositores exiliados en EE.UU. por supuestos actos de terrorismo, incluyendo incendios y sabotaje.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! La Fiscalía de Cuba se puso seria y anunció que va a juzgar en ausencia a dos opositores que viven en Estados Unidos. A los ciudadanos Seriocha Humberto Fernández Rojas y Miguel Gómez Bártulos los acusan de cosas graves, de terrorismo, y como no se presentaron ante los tribunales cubanos, los declararon "rebeldes".
Ahora les van a meter un proceso judicial sin que ellos pisen la isla. ¡Imagínate la cosa!
Dónde y cuándo
Según el cuento, Seriocha Humberto Fernández Rojas anda por Estados Unidos desde 2020, y Miguel Gómez Bártulos se fue en 2017. La Fiscalía dice que Fernández Rojas es el que andaba "orientando y financiando" unos incendios, uno en la tienda La Mariposa en Santa Clara y otro en una oficina militar en La Habana.
A Gómez Bártulos, el expediente lo señala por supuestos actos de sabotaje, uno a un tanque de combustible en Matanzas y otro a la réplica del yate Granma en el Parque Lenin. ¡Qué lío!
Por qué importa
Esto importa porque el gobierno cubano está usando una nueva figura legal para juzgar a quienes están fuera. Es una forma de presionar y de enviar un mensaje de que nadie se escapa de sus tribunales, ni aunque esté al otro lado del mar.
Para muchos en el exilio y para los críticos del gobierno, esto es simplemente una manera de perseguir a la disidencia, de pintar a cualquiera que se opone como un terrorista, sin un juicio justo y con todas las garantías.
Qué dicen las partes
La Fiscalía de Cuba, a través de la Gaceta Oficial, es la que ha soltado la información, acusando directamente a los opositores. Dicen que tienen pruebas y que se seguirá el proceso según la ley.
Por otro lado, las organizaciones del exilio y sectores críticos denuncian esto como una "estrategia de criminalización". Sostienen que las acusaciones no tienen base y que se busca intimidar a quienes piensan diferente. Aseguran que esto es parte de una lista creciente de expedientes contra activistas y exiliados.
Qué viene ahora
Bueno, el proceso judicial va a seguir su curso en los tribunales de Cuba. Las autoridades van a "evaluar las pruebas".
Mientras tanto, desde afuera, la gente sigue hablando y protestando contra estas medidas, diciendo que es puro control político. Habrá que ver qué más pasa con estos casos y si la presión internacional o las voces del exilio logran algo.