¿Se nos fue Juani? El primer cubano que se operó pa' ser él mismo
Falleció Juani Santos, el primer hombre trans cubano en acceder a cirugía de reafirmación de género con apoyo estatal. Su lucha por la identidad marcó un antes y un después.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que nos dicen adiós a una figura que no se achicó ante nada. Hablamos de Juani Santos, el primer hombre trans en Cuba que se echó pa' lante y se hizo su cirugía de cambio de sexo con el pecho bien inflado, ¡y hasta con ayuda del Estado! A sus 76 años, este hombre que vivió para ser él mismo, nos deja, pero su historia es un grito que resuena fuerte en la Isla.
Juani, con su trabajo, sencillez y sabiduría, se convirtió en un símbolo. Era de los que no se dejaban comer por los prejuicios ni por las miradas torcidas. Su valentía para defender quién era, a pesar de todo, es algo que la comunidad LGBTI+ cubana va a recordar siempre.
¿Dónde y cuándo fue esta historia?
Juani era de Matanzas, pero su vida fue una lucha constante contra un mundo que no entendía su verdad. Desde chiquito, él sabía que era un niño, aunque al nacer le tocara otro cuerpo. Imagínate, en esa Cuba de antes, donde hablar de estas cosas era casi un delito, el camino para Juani fue como subir El Escambray a pie.
No fue hasta que tuvo 61 años, ¡imagínate!, que pudo dar el paso gordo. La cirugía de cambio de sexo, con ayuda de unos médicos de Bélgica y el billete del gobierno, se hizo realidad. ¡Cuarenta años después de que le dijeran que era transgénero, por fin podía verse en el espejo como se sentía por dentro!
¿Y por qué esto importa tanto?
Porque Juani no era un extraterrestre ni un delincuente, como él mismo decía. Era un cubano que sufría por esa guerra entre su cuerpo y su mente. Su historia es luz para muchos que andan por ahí sintiéndose igual, luchando en silencio. Él demostró que se puede ser uno mismo, aunque el camino esté lleno de espinas.
Recuerdan que el día que pudo usar un urinario de hombre, algo tan simple, para él fue como ganar la medalla de oro. Era la prueba de que su lucha, su sudor y sus lágrimas valieron la pena.
¿Qué dicen las partes?
Los que lo conocieron, desde el amigo que le dio la mano, los activistas que lo apoyaron, hasta los compañeros de trabajo, todos hablan de un hombre humilde, chévere y que nunca se rindió. Francisco Rodríguez Cruz, de la Unión de Periodistas, lo recordó con mucho cariño. Para él, Juani era un ejemplo de que se puede pelear por lo que uno es, sin miedo.
El gobierno, al fin y al cabo, le dio el chance de operarse, un paso importante que reconoce la necesidad de estos procedimientos. Aunque sabemos que aún faltan muchas batallas por dar, el caso de Juani es una muestra de que las cosas, a su ritmo, van cambiando.
¿Y ahora qué?
El legado de Juani Santos queda ahí, sembrado en el corazón de muchos. Su historia es una de esas que te hacen pensar y te dan fuerza. Ahora, la pelota está en la cancha de la sociedad y de las instituciones para seguir abriendo puertas y entendiendo que cada persona merece vivir su verdad.
Su memoria nos impulsa a seguir luchando por un mundo donde todos, sin importar cómo se sientan por dentro, puedan ser quienes son, con dignidad y respeto. La lucha sigue, pero el camino que Juani abrió es un faro.