¡Le dan una pela a vendedor de pan por 10 mil pesos y el móvil en Santa Clara!

Un vendedor de pan fue brutalmente asaltado y golpeado en Santa Clara por dos individuos que le robaron 10 mil pesos y su celular. Permanece hospitalizado.

¡Tremendo bochinche en Santa Clara!

Oye esto pa' que veas la vaina que pasó en Santa Clara. Un vendedor de pan, al que le dicen Elvis Enrique Fuentes, ¡se llevó un susto de muerte y un golpe que no se lo quita nadie! Lo atacaron en plena calle, ¡imagínate tú! La gente está comentando que se llevaron hasta la cartera con los pesos y el teléfono. ¡Un lío de cuidado!

La escenita en Caridad y Virtudes

Todo este drama ocurrió bien temprano, en la madrugada del sábado. Fue en esa esquina del Condado, donde las calles Caridad y Virtudes se juntan. Dicen que dos tipos se le aparecieron de la nada a Fuentes, que él se la pasa vendiendo pan. El cuento es que querían quitarle lo que llevaba encima, ¡y le cayeron encima con todo!

Para rematar, uno de los tipos, según cuentan, le dio con una pata de cabra. ¡Imagínate el golpe! Le dejaron al pobre hombre con unas lesiones que lo mandaron directo pa'l hospital. La cosa se puso seria, de verdad.

Y la cartera... ¡por los suelos!

Los que hicieron la fechoría no se conformaron con darle la pela. ¡Se llevaron la cartera del vendedor! Y adentro, ¡un dineral! Decían que tenía como 10.000 pesos cubanos. Además, ¡el celular! Con todo y eso, todavía no se sabe quiénes son los agresores, ni si la policía ha pillado a alguien.

En el hospital, esperando la recuperación

Ahora mismo, Elvis Enrique Fuentes está ingresado. Lo metieron en el Hospital Nuevo de Santa Clara, ahí en la sala de Cirugía, en la cama número nueve. Esperemos que se recupere pronto de los golpes que le dieron. La gente anda preocupada por la cosa fea esa que pasó.

¿Y ahora qué?

La noticia está corriendo por ahí, pero la información oficial, de la que sale por los canales que son, todavía no se sabe mucho. Habrá que esperar a ver qué dicen las autoridades competentes. Lo que sí está claro es que la cosa estuvo fuerte y la gente anda con el Jesús en la boca.