¡Madre cubana desesperada clama por justicia! Hijo lleva 3 años preso sin juicio
Una madre cubana denuncia que su hijo lleva tres años en prisión sin juicio, cuestiona a su abogado y clama por el debido proceso y libertad.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Una madre en Cuba está que se sube por las paredes porque su hijo lleva tres años en el fango de la cárcel y todavía ni juicio ha visto. La mujer está desesperada, no sabe ni pa' dónde coger, y lo que más le duele es que siente que no le están dando el 'debido proceso', esa vaina que te garantiza que te escuchen bien.
Ella se acuerda cuando metieron preso al muchacho y ella, que hasta se metió a estudiar Derecho para 'salvar el mundo', pensó que el abogado que tenía iba a resolver. ¡Pero nada! Que si el abogado apenas lo ha visto una vez, que si ella ni escuchó a su hijo hablar en un juicio que ni siquiera se terminó. ¡Un drama, te digo!
Dónde y cuándo
Esto está pasando en Cuba, y la cosa se pone peor cada día. La madre siente que el tiempo pasa y su hijo se deteriora, mientras para ella los fines de semana, que deberían ser de descanso, son pura angustia. Imagínate el calor y la tensión de saber a tu hijo ahí metido sin que nadie le resuelva su situación.
Por qué importa
Esta historia importa porque toca el corazón de la justicia. Cuando a una persona la meten presa y no le dan un juicio a tiempo, la cosa se pone fea. La gente habla de esto porque ¿quién quiere vivir así, esperando sin saber qué va a pasar? Es la preocupación de que te quiten la libertad sin derecho a defenderte bien.
Qué dicen las partes
Bueno, por un lado está la madre, que clama por justicia y por el debido proceso, preocupada por su hijo y otros presos en su misma situación. Ella tiene dudas sobre la actuación de su abogado y hasta evalúa cambiarlo, aunque sabe que eso cuesta dinero. Por otro lado, menciona el trabajo de los abogados de oficio, y cómo una de ellas sí logró frenar un juicio por un detallito de la fiscalía. Ahí se ve que hay gente que sí quiere resolver las cosas.
Qué viene ahora
La madre está al borde del abismo, pensando si cambia de abogado para empezar de cero. Ella confía en Dios y espera que su hijo y los demás presos que no han tenido juicio, o no se les ha garantizado el debido proceso, puedan tener su libertad pronto. Lo que está en el aire es si se hará justicia y si la situación de su hijo mejorará, y eso es lo que todos tendremos que seguir de cerca.