¿Qué pasó en La Habana? ¡Piedras y Cacerolas contra el apagón!
Habana se revuelve con protestas y ataques a gasolinera por apagones de 22 horas. Piden "Corriente y comida". Crisis energética agrava el descontento.
Qué pasó
¡Esto sí que se puso caliente en La Habana! La gente salió a la calle, y no precisamente a bailar casino. La cosa se puso fea en varios municipios, con vecinos encabronados que se lanzaron a protestar. Y en una de esas, ¡zas!, le cayeron a pedradas a un servicentro de CUPET. ¡Imagínate tú el bochinche!
Los videos corren como pólvora, se ve la instalacion oscura y se oyen los gritos. El descontento es generalizado, la gente no aguanta más. Se escuchan consignas fuertes, de las que duelen.
Dónde y cuándo
Todo esto pasó en La Habana, pero se extendió por varios municipios. Hablamos de Lawton, Luyanó, Santos Suárez, Guanabacoa, Marianao, Playa y San Miguel del Padrón, ¡un montón de sitios! El incidente de la gasolinera fue en Dolores y 24, en plena madrugada. El ambiente estaba pesado, oscuro, solo roto por el ruido de la gente y las piedras.
Los apagones son la gota que colma el vaso, con cortes de luz que llegan hasta 22 horas. ¿Quién aguanta eso? La situación está tensa, se siente en el aire.
Por qué importa
Bueno, esto importa porque es la gente diciendo ¡basta! El tema es la luz, que no llega, y la comida, que tampoco aparece. Son las cosas básicas para vivir, y el gobierno no da pie con bola. Las protestas son un reflejo de la desesperación, de no ver salida a la crisis.
Cuando la gente protesta así, atacando incluso instalaciones estatales, es porque el malestar es profundo. Esto no es un problemita, es un síntoma de que las cosas no van bien para nada.
Qué dicen las partes
Por un lado, la Unión Eléctrica dice que hay un déficit de generación ¡tremendo!, más de 2.100 megavatios. Que si las termoeléctricas tienen averías y falta combustible. Por otro lado, la gente en la calle grita “¡Corriente y comida!” y “¡Abajo la dictadura!”.
El gobierno admite que el panorama es complicado, pero la gente en la calle no quiere excusas, quiere soluciones. Unos hablan de problemas técnicos, otros de una realidad insostenible.
Qué viene ahora
Lo que viene ahora es seguir de cerca qué pasa. Si la luz vuelve o si los apagones siguen. Si el gobierno toma medidas o si la gente vuelve a salir a la calle. La tensión está alta, y la crisis energética sigue siendo el coco que preocupa a todos.
Habrá que ver si estas protestas cambian algo o si todo sigue igual. Lo seguro es que el descontento está ahí, latente, esperando el próximo chispazo.