¿El Peso Cubano se va al Barranco? Dólar y Euro Se Disparan Este Viernes

El peso cubano sigue desplomándose. Dólar, euro y MLC marcan nuevos récords en el mercado informal, superando ampliamente las tasas oficiales y complicando la vida en la isla.

¡Oye esto pa' que veas! El peso cubano está más que caliente, pero del lado malo. Este viernes 6 de marzo de 2026, la cosa sigue fea pa' nuestra moneda. El dólar y el euro te miran con cara de que se van pa' la luna, mientras el nostro va rodando cuesta abajo sin frenos. La gente anda con el Jesús en la boca viendo cómo se las arregla para llegar a fin de mes.

En el papel, el Banco Central dice que un dólar vale 471 pesos. El euro, que siempre se las da de bacán, anda por los 548.15. Y si hablamos del dólar canadiense, te cuesta 344.71, y el mexicano, 26.83. Hasta la libra esterlina te sale en un ojo de la cara, con 629.49. El yuan chino, el rublo ruso y hasta el yen japonés, todos le pisan los talones al peso.

¿Y dónde es que se ve la verdad? ¡En la calle, compay!

Porque lo que dice el gobierno es una cosa, pero lo que se mueve de verdad es otra. El Toque, que está al pie del cañón, nos cuenta que el dólar se está vendiendo alrededor de 510 pesos en el mercado informal. ¡Más caro que en la oficina oficial!

El euro ni se diga, anda cerca de los 575 pesos. Y la Moneda Libremente Convertible (MLC), esa que usan en las tiendas pa' comprar lo que llega de afuera, también se cotiza alta, rondando los 415 pesos. Todo esto te dice que la gente ya no confía en el banco y se va pa' donde las cosas se mueven de verdad, aunque sea al margen.

¿Por qué nos afecta esto a todos? ¡Pues claro!

Porque esta subida loca de las divisas te pega directo en el bolsillo. El pan, la leche, la ropa, lo que sea que necesites comprar, te cuesta más caro. Si tienes familia afuera que te manda un dinerito, pues gracias a Dios que te llega en divisa, porque aquí el peso no te resuelve ni pa' los pasajes.

La escasez de divisas en los bancos, la inflación que no para y las reglas del juego que siempre cambian, han hecho que este mercado paralelo crezca y nos joda a todos. Es el pan de cada día seguir cuánto está el dólar y el euro, porque eso marca el ritmo de cómo vamos a comer mañana.

¿Y ahora qué? ¿Pa' dónde va la corriente?

Pues mira, lo que está claro es que la cosa no pinta color de rosa. El peso sigue en picada y la gente buscando la manera de protegerse. Hay que estar bien pendientes a ver qué inventan las autoridades, si es que inventan algo, y cómo sigue moviéndose el mercado. Lo único seguro es que seguir el precio de las divisas se ha vuelto un deporte nacional, porque de eso depende cómo resolvemos nuestra vida aquí.

Más noticias