¿Qué pasó en Diez de Octubre? Policía en las calles tras cacerolazos en La Habana
Fuerte despliegue policial en Diez de Octubre, La Habana, tras cacerolazos por apagones. Tensión y temor a represión en la comunidad.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas... En la madrugada, vecinos del municipio Diez de Octubre se despertaron con tremendo bochinche: ¡policía por todos lados! Esto ocurrió justo después de que se escucharan cacerolazos y gritos en varios barrios de La Habana.
La cosa se puso caliente porque la gente estaba protestando por los apagones larguísimos que tienen a todos locos. Al parecer, los operativos empezaron poco después de las protestas sonoras, y los agentes andaban recorriendo la zona.
Dónde y cuándo
Esto fue en la madrugada del sábado 7 de marzo de 2026, en el municipio Diez de Octubre, uno de los más poblados de La Habana.
Los testimonios dicen que el despliegue policial se intensificó en barrios donde las protestas se oyeron más fuerte. El ambiente se siente tenso, con el miedo a que haya detenciones.
Por qué importa
Esto es importante porque muestra el descontento de la gente con los apagones, que ya están insoportables. La crisis energética en Cuba no da tregua y la vida se complica cada día más.
Que la policía salga así a la calle después de unas protestas pacíficas con ollas y sartenes dice mucho de cómo están las cosas. La gente está harta y así lo hace saber, aunque les dé miedo.
Qué dicen las partes
Por un lado, los vecinos y periodistas independientes que reportan la fuerte presencia policial y la tensión en la calle. Ellos dicen que el objetivo era evitar más protestas.
Por otro lado, hasta ahora, las autoridades cubanas no han dicho ni pío oficialmente sobre estos operativos en Diez de Octubre ni sobre posibles arrestos. Silencio total por parte del gobierno.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que se espera es que la situación siga tensa. La gente sigue escuchando cacerolazos en otros barrios, así que el descontento no para.
Habrá que ver si las autoridades deciden hablar o si, por el contrario, la presencia policial se mantiene y aumenta la represión. La pelota está en el aire y la gente, esperando.