¿Se nos fue la jefa de los números? Muere Concepción Valdés Castro, la primera matemática doctora de Cuba
Cuba lamenta el fallecimiento de la Dra. Concepción Valdés Castro, primera mujer en doctorarse en Matemáticas y referente por más de 50 años en la enseñanza y el análisis matemático.
¡Se nos fue una grande de los números!
La comunidad académica cubana está de luto. Se enteró del fallecimiento de la doctora Concepción Valdés Castro, una figura que marcó historia en las matemáticas en Cuba. ¡Era Profesora Emérita de la Universidad de La Habana!
No era una científica cualquiera, eh. Fue la primera mujer en este país en sacarse el título de Doctora en Ciencias Matemáticas. ¡Imagínate tú!
¿De dónde salió esta lumbrera y cuándo?
El adiós a la Dra. Valdés Castro se confirmó el miércoles 29 de julio de 2026. La noticia corrió como pólvora, comunicada por la propia Universidad de La Habana, que la vio brillar por más de cincuenta años.
Todo su trabajo se centró en el Análisis Matemático, pero su huella está en cada generación de matemáticos que formó y en los materiales que dejó.
¿Y esto por qué nos importa, socio?
Mira, la cosa es simple: Concepción Valdés Castro no solo enseñó matemáticas, ¡las hizo crecer! Fue clave para que los estudios de esta ciencia se consolidaran en Cuba.
Además, sus aportes no se quedaron solo en la teoría; sus libros y métodos de enseñanza se usan todavía hoy en las universidades. Es una pérdida gorda para la ciencia cubana.
¿Qué dicen por ahí las partes?
La Universidad de La Habana, donde trabajó toda la vida, la despidió con honores, hablando de su “rigor científico” y su “compromiso con la enseñanza”. ¡Unas palabras mayores!
Sus colegas, alumnos y familiares reciben el pésame, pero lo que queda claro es que su legado académico es para siempre. La Sociedad Cubana de Matemática y Computación le dio premios importantes, como el Sofía Kovalevskaya.
¿Y ahora qué sigue?
Pues lo que sigue es seguir estudiando y aplicando lo mucho que nos enseñó. La partida de la Dra. Valdés Castro deja un vacío, pero sus investigaciones y su forma de enseñar matemáticas en Cuba ya son parte de la historia.
Se fue una maestra, una pionera, una visionaria. Su nombre queda grabado a fuego en la educación superior cubana.