¿Y tú te crees que esto es joda? Dos cubanas ligadas a negocios del régimen, ¡ahora con residencia en USA!

Dos cubanas conectadas a negocios navieros del régimen cubano ahora residen en EE.UU. Sus nombres figuran en compañías registradas en Chipre.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate tú: dos cubanas, con nombres que suenan a que estaban metidas hasta el cuello en los negocios del gobierno cubano, ¡ahora resulta que viven tranquilas en Estados Unidos con residencia permanente! Sus nombres, Elisa Perdomo Domínguez y Maritza Spinola Piñero, aparecen en papeles de empresas navieras en Chipre, de esas que se usaban para mover las cosas del régimen por el mundo. ¡Un lío de nombres y compañías que uno no entiende ni por dónde empezar!

¿Y esto cuándo y dónde pasó la cosa?

Pues mira, esto se destapó con una investigación que husmeó en registros mercantiles de Chipre. Ahí es donde salen estas dos señoras, una con 63 años y la otra que trabajó en una cosa del Ministerio del Transporte cubano. Perdomo Domínguez llegó a USA en 2023 por reunificación familiar, y Spinola Piñero está en el norte de Florida, también por la familia. Los papeles son de por allá por el 2006, cuando crearon empresas como Camp Shipping Company Limited y Mandamar Maritime Company Limited, y así se las gastaban.

Pero, ¿y a mí qué me importa esto?

Bueno, mi gente, esto importa porque te dice cómo es que funciona el mundo. Aquí se ve cómo el gobierno cubano usaba y quizás todavía usa redes de compañías en el extranjero para hacer sus negocios, para que no se sepa quién es el que manda de verdad. Y lo más chocante es que gente que parece estar en esos papeles ahora vive aquí, como si nada. Te hace pensar en cómo se mueven las influencias y el dinero, ¿entiendes?

¿Y qué dicen las partes involucradas?

Ahí viene lo bueno. Elisa Perdomo Domínguez, que está en USA, ni se dio por enterada, no respondió na'. Maritza Spinola Piñero, la otra señora, dice que a ella la usaron, que su nombre lo pusieron ahí sin que ella supiera ni por un clavo. Asegura que ella solo era contadora en una entidad cubana y que nunca supo de esas empresas en Chipre ni de cuentas allá. ¡Dice que le jugaron una mala pasada con su identidad!

¿Y ahora qué se espera que pase?

Lo que queda claro es que este caso da mucho de qué hablar. Vuelve a poner el foco en cómo el gobierno cubano se las arregla para hacer negocios afuera, y al mismo tiempo, deja la pregunta en el aire: ¿cómo es que personas vinculadas a todo este entramado terminan viviendo legalmente en Estados Unidos? Habrá que seguir de cerca si esto trae alguna consecuencia o si solo se queda en chisme de esquina.