¿Y a mí quién me devuelve mi EcoFlow? Doctora cubana pide ayuda tras robo e ineficiencia policial
Médica cubana denuncia robo de equipo EcoFlow comprado en venta para salud. Reportó a policía, pero pide ayuda ciudadana ante falta de resultados.
¡Qué bochinche! Se llevaron el EcoFlow y nadie hace nada
Oye esto pa' que tú veas cómo está la cosa. Una doctora, la doctora Lidice Gutiérrez Ofarrill, está que no cabe en un alfiler porque le robaron un equipo EcoFlow. Imagínate, algo que compró con su sudor, a través de una venta especial para los que le ponen el pecho a la salud en Cuba.
Ella y su esposo hicieron el esfuerzo, consiguieron el aparato, y de un momento a otro, ¡zas!, se lo llevan. Lo peor es que, después de poner la denuncia a los cuatro vientos, parece que la cosa no avanza, y la policía… bueno, ahí andan, pero sin pistas claras.
La Habana, al parecer, y hace poco
Según cuentan, el robo fue hace poco, ahí en La Habana, donde vive la doctora. El equipo, un EcoFlow, no es cualquier cosa. Es una salvación para muchas familias cubanas que sufren los apagones, esos cortes de luz que te dejan a oscuras y sin poder hacer nada.
Es un respaldo de energía que vale oro, y para esta doctora, significaba una inversión importante, un alivio en medio de las dificultades. Ahora, con el equipo desaparecido, la frustración es mayúscula.
¿Por qué este robo es para matarse de la risa (de lo triste)?
Mira, esto importa porque te dice mucho de cómo están las cosas. Primero, el esfuerzo que hace la gente para conseguir algo que le resuelva la vida, y luego, el mal rato cuando te lo quitan. Y para colmo, sentir que la ayuda que esperas no llega a tiempo o no llega del todo.
La gente está hablando de esto porque todos temen que les pase lo mismo. Es una muestra de que las cosas que uno se gana con esfuerzo, a veces, se van en un abrir y cerrar de ojos, y encima, la justicia anda un poco lenta.
Unos dicen que la policía, otros que el ladrón… y la doctora en el medio
La doctora ya hizo lo que tenía que hacer: denunció el robo a las autoridades. Pero hasta ahora, ni rastro de los ladrones ni del equipo. Parece que unos dicen que están investigando, otros que no hay pistas firmes, y la doctora, con la mano en la cabeza, esperando que alguien dé con la tecla.
Por el momento, ni el gobierno ni la policía han soltado prenda oficial sobre cómo va la cosa. Solo se sabe que hay una denuncia y una doctora pidiendo ayuda a gritos, esperando que la solidaridad ciudadana sea el empujón que falta.
¿Y ahora qué? ¿A esperar otro apagón sin energía?
Lo que queda claro es que la situación está tensa. La doctora está pidiendo a todo el mundo que esté pendiente, que si ven algo, que avisen. La esperanza es que alguien con información se manifieste y esto se resuelva, se recupere el equipo y se ponga orden.
Habrá que ver si las autoridades logran dar con los responsables y si este tipo de robos, que parecen estar a la orden del día con estos equipos tan necesarios, se investigan con más celeridad. De momento, la doctora Gutiérrez Ofarrill, y muchos como ella, solo pueden esperar y pedir ayuda.