¿Tú Supiste? Díaz-Canel Llora al Líder Supremo de Irán y Afirma Cercanía Dictatorial
Díaz-Canel firma Libro de Condolencias por Alí Jameneí, reafirmando lazos entre regímenes autoritarios de Cuba e Irán, ignorando crisis internas.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas… El mandatario cubano Miguel Díaz-Canel se apareció por la embajada de Irán en La Habana, bien formal, a firmar el Libro de Condolencias por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí. Se puso a decir que sentía “profundo dolor” y hasta soltó que eso era una violación del derecho internacional. ¡Imagínate!
El jefe de la diplomacia, Bruno Rodríguez, y otro funcionario más, estaban ahí con él. En el papelito que escribió, hasta dijo que Jameneí fue un “estadista” que ayudó a poner más fuerte la cosa entre Cuba e Irán. ¡Vaya usted a saber!
Dónde y cuándo
Esto pasó ahora, en La Habana, en la embajada de Irán. El ambiente se puede imaginar: seriedad, el peso de la noticia, y la imagen de dos gobiernos que no son precisamente amigos de las elecciones libres.
Ahí estaba Díaz-Canel, el canciller Rodríguez y otro más, firmando ese libro. Un gesto que habla mucho de a quiénes le dan la mano estos regímenes.
Por qué importa
Bueno, esto importa porque muestra clarito la conexión entre esos gobiernos que llevan décadas mandando sin que nadie les mueva mucho el piso. Se trata de esos líderes que no dejan que nadie compita de verdad, que tienen el poder bien amarrado y que, casualmente, tienen una narrativa parecida contra los gringos.
Mientras el pueblo cubano sigue pasando trabajo con la comida, los apagones y los servicios que se caen a pedazos, el gobierno se ocupa de mandar condolencias a un líder de otro país autoritario. Ahí te das cuenta de las prioridades, ¿no?
Qué dicen las partes
Por un lado, tienes a Díaz-Canel diciendo que Jameneí era un “estadista” y que sentía “profundo dolor”. Es la línea oficial, la que dice que las relaciones se fortalecieron.
Por otro lado, las organizaciones internacionales y la gente de a pie en Irán y Cuba saben que estos líderes manejan sistemas donde no hay derechos humanos que valgan y donde la represión es el pan de cada día. Ellos no salen a decir que hay represión, claro.
Qué viene ahora
Pues lo que viene es más de lo mismo, parece. Cuba e Irán seguirán con sus lazos, apoyándose mutuamente en ese club de los gobiernos cerrados. Habrá que ver si la crisis dentro de Cuba se pone peor o si algo cambia, pero por ahora, la foto es clara: un líder cubano honrando a un líder iraní mientras su gente la pasa mal.
Seguiremos viendo cómo estas alianzas se mantienen y qué repercusiones tienen, tanto para ellos como para la gente que vive bajo esos mandatos. La cosa sigue tensa.